PARA BAJAR EL BLUE Y DETENER LA PÉRDIDA DE RESERVAS

Dardo Gasparré6/11/13



En una reaccion ideal para un libro de texto, el cepo también ha generado una fenomenal fuga de divisas por via del turismo, gracias a los que quieren viajar y vacacionar, «con todo derecho», con el dólar que subsidiamos o subsidiaremos todos los argentinos. Unos tontos del lado del gobierno, unos vivos del lado de we, the people.

Quiero proponer una variante tan heterodoxa como lo que hace el gobierno, pero que evitará el drenaje de divisas, a la vez que tirará para abajo el valor del dólar informal.


Esencialmente, lo que propongo es que el gobierno deje de vender dólares por completo para la actividad turística y los gastos en el exterior de particulares y compras personales, por Internet o cualquier otro medio,  pagadas con tarjetas de crédito por particulares o empresas. Al mismo tiempo, que elimine todas las restricciones al uso de tarjetas en el exterior, compra de pasajes, compras por Internet, y demás actividades correlativas. Esto incluiria a las empresas cuando realicen esos mismos gastos para sus ejecutivos, socios, clientes o cualquier particular.


La pregunta que se viene es: Y si el estado no vende dólares, quién los vende?  No me extraña la pregunta, ya que los argentos somos comunistas con nuestros gastos, es decir, siempre deben ser pagados en alguna forma por el estado. Como en 80 años no hemos tenido libertad cambiaria, no alcanzamos a comprender que en un mercado libre, el estado NO VENDE dólares, sino que se tranza entre particulares.


Pues bien, ¿qué pasa si se crea un mercado de paridad no administrada para todos los gastos que todos sabemos que no justifican en modo  alguno que sea el estado el que deba proveer los dólares para su pago?


¿Quienes serían los compradores en ese mercado?

-         Las tarjetas de crédito para girar dólares a las empresas del exterior por hotelería, comidas, compras personales, alquileres y otros conceptos que erogan los argentinos, reales o inventados.


-         Las empresas de transporte y de turismo por las compras de pasajes y otros conceptos en divisas.


-         Los compradores de dólares para utilizar en viajes al exterior, por una cantidad adecuada por dia de viaje a fijarse.


¿Y quienes serian los vendedores?

-         Cualquier persona o entidad que quiera participar y que tenga legal e impositivamente justificada la tenencia de los dólares que ofrece. (Residente o no)


-         Los turistas que visitan el pais, por montos a fijarse en función de los días de permanencia.


-         Las tarjetas de crédito por los dólares que deben vende para pagar los gastos que realicen los extranjeros poseedores de esas tarjetas en el pais que deban ser pagados al comercio local en pesos, que lo serán al tipo de cambio de este mercado.


¿Quiénes serán los operadores del  mercado? Todas las entidades autorizadas para operar en cambios, con los controles respectivos.


Como en todo mercado libre, los compradores tratarán de pagar lo menos posible, es decir lo más parecido al dólar oficial, mientras que a la inversa, los vendedores tratarán de obtener lo más cercano al dólar blue.

Por supuesto que esto molestaría mucho a quienes sienten que tienen derecho a viajar, alquilar, comprar y comer en el exterior con un dólar subsidiado, y también a quienes probablemente obtengan por sus dólares blancos menos de lo que obtienen en el blue, pero así son los mercados libres, no?


Hago esta propuesta con un múltiple propósito:

a.     Provocar un debate sobre la idea, como una manera de aprender un poco más sobre el funcionamento de un mercado en el que el estado no participe

b.    Para que quede claro que lo que estamos discutiendo entre los argentinos es quién se beneficia de los dólares subsididados y quien no.

c.     Para que quede claro que los argentos NO QUEREMOS MERCADOS LIBRES, aunque gritemos por la libertad.

d.    Para tirar una idea que comprendo que no es la solución, pero puede parar la sangría.

e.     Para que en una de esas descubramos y descubran ellos que la libertad cambiaria no es tan mala, y ahorra mucho trabajo


Y porque si mientras discutimos la solución integral que cada uno tiene se nos van las reservas, es como al herido que se desangra mientras los médicos debaten la operación que le harán.


Escucho opiniones. Y sobre todo, los imposibles que seguramente se encontrarán para mi idea.